

Analiza la siguiente frase pronunciada por F.O. Gehry acerca del diseño de una silla, ya con eso sabes que no van a ser rositas lo que diga sobre al diseño de una silla, porque tiene tela el trabajito. La frase es la siguiente:
“Diseñar una nueva silla es como que alguien te pida que encuentres el sentido de la vida mientras estas a la pata coja”
La frase creo que es la mejor que he oído en bastante tiempo y hay que ver la razón que lleva; en mi opinión, es una idea genial que explica a la perfección lo que supone crear una nueva silla. Es decir, lo más difícil del mundo mundial, así que si te toca, con perdón de la palabra, date por jodido.
Diseñar una nueva silla y lo que ello conlleva es complicado, sobre todo es un quebradero de cabeza para el diseñador; ya que hay una barbaridad de trabas durante la creación y elaboración de la idea. La primera, elegir finalidad, que ya es bastante, después función, usos, destinatarios, si será económica…en fin muchas ideas que engranar para sacar algo en claro y, así poder empezar a trabajar, porque con todo esto que nos planteamos, todavía no hemos empezado con el follón real que supone diseñar un asiento.
Una vez planteada la idea empezamos a desarrollar diferentes posibilidades y diseños que podemos realizar, pero, aquí surge otro problemilla; que tenemos que tener mucho cuidado con el diseño que realicemos porque puede ser una copia total o plagio de otros artistas. Vamos, que varías por completo un diseño ya existente desde los materiales, estampados, etc… darle en definitiva una nueva imagen, o sino, te quemas durante un largo tiempo porque hoy en día, ya esta todo diseñado.
Cuando por fin consigues pasar ese bache tan profundo que tanto nos bloquea y quita el sueño y, que parece que todo marchará ya sobre ruedas, aparece otro aún peor; la ergonomía del producto. Esto si que nos traerá de cabeza, hay que estudiar percentiles y medidas antropométricas que es lo más aburrido del mundo, para que tu idea a desarrollar pueda funcionar a la perfección, porque sino, todo lo que trabajes no servirá de nada, tanto si quieres hacer algo cómodo como sino tienes que estudiar esta rama. Y para colmo, si te dedicas a realizar un asiento infantil para que contar, hay que estudiar formas, alturas, sujeción infantil y, bueno, todo lo que gira alrededor de este pequeño mundo que tiene miles de trabas; tienes que proteger todo el elemento ya que, por una extraña razón los más pequeños prefieren ir a lo único de la vivienda que esté sin proteger, picos de mesas, enchufes, maceteros… incluso van directos a elementos verticales que se ven a la perfección y podrían esquivar, como muebles, pero siempre se lo comen y se hacen unos chichones de campeonato. Asi que por ello lo que diseñemos para los pequeños tiene que hacerse con especial cuidado.
En especial, el cuidado no solo lo tenemos que tener en la forma y estructura, sino también en los materiales, porque estos enanos, lo que se han propuesto es probar el sabor de los muebles y demás objetos que se les pongan delante, así que haber que escogemos para ellos, aunque no estaría mal un material que si lo babean tenga un sabor interesante ¿no?, fresa, plátano, chocolate… bueno ya fuera de bromas, hay que utilizar materiales no tóxicos, resistentes y, sobre todo de fácil limpieza ya que suelen embadurnarse de potitos, papillas y primeras dietas que ellos prueban, aunque en realidad lo que hacen es compartir, comparten su comida con la silla, la pared, el babero, la mesa, el perro y como no, con mamá, que será la que se acuerde de toda nuestra familia cuando tenga que sacar el lustre a todo y, si cogemos materiales no lavables o de difícil limpieza… Por lo tanto, pensado un poco en ellas que bastante tienen, elegiremos algo funcional y práctico.
Pero en toda esta historia también aparece papá, que tendrá que llevar, en este caso, la silla al coche, y del coche a casa, para ello, la silla irá desmontada, porque sino ¿cómo la sube al coche? y… los de la tienda ¿cómo guardan y exponen miles de modelos? Así que también habrá que diseñar el packaging, para que abulte lo menos posible y, sobre todo estudiar el ensamblaje de las piezas ya que el producto tendrá que ir desmontado en el interior de la caja que luego, le tocará a papá montarlo en casa con mamá diciendo que así no es, que esta mal, que si sobran piezas… lo típico ¿no? Por lo tanto, para ese pobre papá vamos a diseñar también ensamblajes sencillos y estructuras con pocas piezas que sean de tamaños considerables para que no olvide ninguna y no le cueste montar el nuevo trono del pequeño de la casa. Aunque existe un pero, y es que tienen que ser resistentes ya que como al enano saltarín pille una buena rabieta, se cae el chiringuito.
Ya terminando nuestro trabajo a realizar, tan duro y complicado, hay que ver algún factor extra, como por ejemplo que sea estimulante para el niño y que sea algo entretenido. Una posible solución sería dando colores o estampados llamativos al asiento que activen el sector sensorial del pequeño y, creando piezas con las que pueda divertirse con juegos de encaje o construcción, sino, no dejará comer a nadie.
Bueno, un poco en general son algunos de los puntos que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar un asiento, aunque habría otros factores a tener en cuenta que no hemos nombrado pero que deberíamos estudiar. Pero vamos, en definitiva, que si me puedo ahorrar diseñar una silla, eso que me llevo, porque es lo más complicado que he visto hasta el día de hoy.
Iris Neira Campillo
